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domingo, 12 de enero de 2020

Relato de una joven iraní, estudiante en los EE.UU. Sobre la muerte del militar iraní (terrorista) SOLEIMANI



En serio, de VERDAD os digo: la HUMANIDAD está ENFERMA, muy, pero muy ENFERMA. Todos los valores trastocados. El mal es el bien. Lo torcido triunfa. El odio se enaltece. La virtud, la dignidad y la verdad a NADIE le interesa. Relato de una joven iraní, estudiante en los EE.UU.






martes, 22 de mayo de 2012

#Alemania #IslaJoven #CubaVa CUBANO, DESPIÉRTATE TÚ QUE DUERMES

León Padrón Azcuy, la Habana

Lo primero que debiéramos hacer todos los cubanos es pedirle perdón a Cuba porque mientras la tempestad ha azotado a la nación por más de medio siglo, permanecemos en silencio. Y ni siquiera hemos señalado la hora en que digamos nunca más hemos de dormir, saldremos a afuera y demostraremos que tenemos integridad, que tenemos la solución para Cuba.

Hace apenas un año, el mundo árabe entró en erupción, cuando un vendedor ambulante prendió la mecha frente a un establecimiento gubernamental en Túnez, que desoyó sus demandas. Una boquete que indignó a una generación de gente joven, que ya no estaba dispuesta a seguir sufriendo en silencio, y que se alzó contra los odiados déspotas que dirigían sus países.

Sin embargo, al margen de estos sucesos, todavía Cuba sigue con sus mismos déspotas, o peor, se cambió uno por otro, sin que nada haya sucedido. Mientras la Biblia dice que Cuba espera la manifestación de los hijos de Dios. Un claro mensaje de que EL, está esperando por el clamor de este pueblo.

Hay una enseñanza del pasado que bien aplica en el presente de los cubanos. Se dice que Jonás no quería predicar y se embarcó en un buque contrario a la voluntad de Dios. Peor aún, dormía en medio de una tempestad, permitiendo que cada marinero consultara con su dios, cuando él era el que tenía la verdad. Uno llamó a las manos llantas, otro a los curanderos, y otro a la virgencita; porque si hay algo que tiene efectivo el diablo, es su departamento promocional. El promociona siempre sus mentiras diabólicas y la gente creen esas cosas.

Hoy un montón de cubanos usan la práctica de la hechicería o la santería, gastando partes de sus bienes en mentiras y estupideces, que los alejan de Dios y no los ha librado de la constante miseria en que han vivido. Y lo peor es que se desvanecen en una incansable lucha sin esperanza por un porvenir mejor, que le ha sido negado por más de medio siglo que los convirtió esclavos, dependiendo de míseros trabajos, insuficientes para cubrir los gastos de alimentación, calzado y vestimenta.

Si bien es cierto que, el mismo Dios dice que la fe no es un don de hombre, sino de Él, yo vengo a hablarles de la necesidad que tenemos los cubanos de Dios. Sólo mediante el, podremos conquistar lo que es nuestro, y meternos en el campo del diablo y tomar los que nos robó.

No se trata de religión, porque nunca Dios vino a salvar denominaciones ni religiones, vino a salvar gentes, gentes gentes. Católicos, evangélicos, apostólicos, bautistas, pentecostales, liberales, ortodoxos, homosexuales, fundamentalistas. Más bien, se trata de decirle a una solo voz a los tiranos de Cuba, con criterio porque somos cubanos; lo que por supuesto nos da el derecho hablar… Cuba no necesita más policías ni cárceles para tener un bienestar mejor, estamos cansados de oír que este es el mejor sistema del mundo, nos cansamos de esperar por las reformas de la economía, mientras el costo de la vida, la alimentación, la corrupción la inmoralidad y la falta de libertades, dicen otra cosa.

Se trata de que los cubanos, sobre todos los jóvenes dejen de quejarse, y empiecen a declarar que esa generación es la clase dirigente del mañana y que se van levantar y van ser los dueños de multimedia, de canales de televisión -que no promocionen promiscuidad-, gerentes de programaciones cristianas que enseñen que no es más importante aquel que se levanta en la cama ajena, o que adultera con la mujer, o aquel que toma droga, que el que tiene a Cristo en su corazón.

Debemos de dejar de vivir una teología de ruina. Las empresas, la política, la economía, la educación la salud, nunca estarán en mejores manos que la de los que aman a Cristo. El apocalipsis no fue escrito para predecir destrucción, guerra y enaltecer a satanás, fue para decirnos que quien gana en esta historia son los cristianos porque están en el bando ganador ya que el mismísimo Jesús termina en el timón. Luego entonces por que dejar a Cuba fuera de esta bendición.

Termino diciendo que, las razones del caos moral, y el terremoto de antivalores que vive Cuba hoy, es producto de que la juventud duerme. Y esto lo hace a pesar de estar descreída de las propuestas caducas de la revolución quien ya baila sobre el Titanic, sin apenas reflexionar que Cuba pide a gritos, un poco de libertad y justicia.

Leonpadron10@gmail.com Blog: leonlibredecuba


Fuente: http://leonlibredecuba.wordpress.com/

sábado, 5 de mayo de 2012

#Venezuela #Caracas #EEUU Gustavo Coronel: Castro y el “castrado”

Un perspicaz amigo me decía hace pocos días que uno de los pocos comunes denominadores en el pensar de los venezolanos de hoy es el rechazo a la presencia castrocubana en todos los sectores de la vida nacional, la manera arrogante como estos invasores se han colocado en áreas de decisión que le restan considerable soberanía al país. Este rechazo es compartido por seguidores del régimen y por la inmensa masa democrática venezolana. Los castrocubanos son rechazados en el ejército, en el sector industrial, en las áreas de identificación e inteligencia, en sus pretensiones de asesoría en los sectores agrícola o petrolero, en los cuales no tienen nada que mostrarnos.

Esta presencia tan rechazada y tan lesiva para la dignidad y la soberanía de nuestro país ha sido promovida por un solo hombre: Hugo Chávez y acatada por un pequeño grupo de cómplices traidores que se han convertido en payasos de la dictadura cubana. Nicolás Maduro, el chofer de autobús, es probablemente el más entregado a Cuba entre ese grupo y ello le ha ganado el visto bueno de Fidel Castro como reemplazo de la luz que agoniza.

Cuando se escriba la historia de estos últimos 15 años se revelará en toda su horrorosa magnitud el grado de entrega a un país extranjero que ha sufrido Venezuela por obra de la castración política y sentimental que ha experimentado con gozo Hugo Chávez. Como ciudadano este personaje hubiera podido “castrarse” sin que a la nación venezolana eso le importara un bledo. Como persona privada tenía el derecho de bajarse los calzones frente a Fidel Castro, con quien ha mantenido una relación que deberá ser analizada por lo psiquiatras especializados en sado-masoquismo. Pero no le era permitido “castrarse” en su condición de presidente del país, el símbolo politico del estado venezolano. Lo hizo y le abrió las puertas a 80.000 cubanos castristas, quienes hoy están en posiciones claves o de influencia en todas las actividades de nuestro país: salud, deportes, ejército, agricultura, industria, inteligencia e identificación, compras en el exterior y asesorías de la más variada naturaleza. Siempre combinando lo poco que pueden contribuír en esos campos con la adoctrinación ideologica pro-castrista.

Y el “castrado” traidor que es Hugo Chávez todavía tiene el cinismo de pagarle a Castro esta invasión con cien mil barriles diarios de petróleo practicamente regalados. “Cobra” en especie una mayor parte de ese volúmen, si se puede llamar cobrar permitir la presencia en el país de 80.000 castristas. La porción que “cobra” en dólares es al 2 por ciento de interés, con varios años de gracia, una facturación que frecuentemente no se paga. Eso es un regalo criminal que bastaría para poner a este forajido trás las rejas por largo tiempo.

La presencia de Chávez en Cuba, un rehén politico de los Castro, me recuerda una novela de ciencia-ficción del gran Jack Vance: “El Asutra”. En esa novela, parte de una trilogía, los invasores del planeta Durdane le plantan al líder de ese planeta un animalito en la parte posterior de la cabeza (en este caso podría ser en la verruga). Este animalito le dicta órdenes al cerebro del líder, quien se convierte de facto en un “robot” de los invasores, sin que los habitantes del planeta se den cuenta, al menos por un largo tiempo. Escrita en la década de los 50, esta trilogía de Durdane resulta ser una casi perfecta alegoría de lo que sucede en la Venezuela de Chávez . Por supuesto, en nuestro caso el animalito no ha sido necesario, dada la obscena y entusiasta entrega del “castrado” en brazos del macho Fidel.

No es necesario investigar mucho lo que está a la vista, este acto de traición de un grupo de venezolanos que han entregado la soberanía nacional a un país extranjero, por cierto, más pequeño y más miserable que el nuestro. El primer acto de un nuevo gobierno debe ser la deportación inmediata de los 80.000 invasores cubanos instalados entre nosotros por el acto de traición del “castrado” Hugo Chávez. Que no quede ningún castrista en nuestro país.

Esa humillación ha contado con una inexplicable pasividad de nuestro pueblo, una página de nuestra historia que nos llena de verguenza. Los jirones de dignidad nacional que restan deberán ser rescatados de inmediato por el nuevo gobierno.
 
¡Fuera los invasores cubanos de Venezuela!